Dan Hooper, físico del Fermilab, y Lisa Goodenough, postgraduada de la Universidad de Nueva York, han descubierto pistas de la existencia de materia oscura en el centro de la Vía Láctea gracias al análisis de los datos observados por el Telescopio Espacial Fermi de rayos gamma. El único origen razonable es la aniquilación en un par de tauones de una partícula tipo WIMP con una masa en el rango de 7’3 a 9’2 GeV/c², unas ocho veces más pesada que el protón, con un error del 10%.